Empieza a reprogramarte para la abundancia – Del libro ‘Material-Izando Dinero’

 

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Las 10 técnicas mentales para empezar a ganar más dinero

-EXTRACTO DEL LIBRO ‘Material-Izando Dinero de la Nada’, de Maya Ruibarbo-

PUNTO DE PARTIDA DE LA REPROGRAMACIÓN

Para reprogramarnos partimos del código A sustentado en los anteriores principios de escasez que opera en nuestro interior. Deseamos borrarlo e insertar en su lugar un código B de prosperidad.

 

Un cambio radical no funcionaría. El código A se apoya en creencias raíz (“no soy lo bastante bueno”, “no me va el riesgo”, “prefiero una vida cómoda y sencilla”), alimentadas por fuertes emociones. Si profundizamos, el miedo es en muchos caso el origen de nuestra escasez de dinero. El miedo toma muchas formas. También se disfraza de otras emociones. Suele estar en el origen de nuestras creencias. Miedo a no tener bastante, miedo a quedarse sin nada, miedo a no poder pagar nuestras cuentas.

 

Se trata de una fuerza muy poderosa. Para desalojarla hay que arrancarla de raíz, como si fuera una mala planta. El tallo lo conforman las innumerables experiencias que a lo largo de la vida han consolidado la creencia base. ¿Cuántas veces hemos pensado en ganar dinero por nuestros propios medios, pero no nos hemos visto con la capacidad suficiente? Incluso si hemos intentado algo, puede que en poco tiempo nos hayamos desanimado por los escasos o malos resultados. Ganas muy poco, no puedes vivir de esto, o no soportas la inseguridad de carecer de un salario fijo. Las hojas, flores y frutos es el poco dinero que entra en tu vida, lo rápido que vuelve a irse, y lo que te cuesta ganarlo.

 

  • Cambiar la creencia de “no puedo hacer dinero” a “soy bueno ganando dinero” requiere un procedimiento gradual. Ir por pasos. Ni tu mente ni tu subconsciente aceptarían un giro de 180 grados. Pero se les puede convencer poco a poco. Es como razonar con un niño.

 

1.1         Haz labor de detective. Investiga la emoción raíz que alimenta todo el tinglado. Investiga también los beneficios que obtienes. Si no hubiera beneficios hace tiempo que habrías cambiado para mejor. Recibes una cantidad cada mes, y vas tirando. Te conformas, porque no te ves capaz de generar más. Echas balones fuera, atribuyendo la responsabilidad de tu situación a factores externos (la crisis, la economía, los políticos, los empresarios…). Te conviertes tal vez en un genio de las gangas. Aprendes a equilibrar tu maltrecho presupuesto y te consuelas pensando que por lo menos ingresas algo cada mes, mientras que otros no tienen nada.

1.2         Casi con toda seguridad al final de tu investigación has encontrado al miedo como fuerza motriz. Puede que hasta tengas miedo de hacer mucho dinero, porque no sabrías manejarlo ni gestionarlo. El miedo domina tu subconsciente. El subconsciente resulta difícil de manipular. Demos un rodeo. Vayamos al tallo de la planta, a las experiencias. Reemplaza experiencias negativas por positivas. Has ganado dinero por ti mismo alguna vez, aunque fuera poco. Recuerda esas ocasiones. “Me dieron 5 dólares, o euros, por cuidar aquellos niños de mi vecino aquella vez”, por ejemplo. “Le arreglé el ordenador a mi tío y, agradecido, me dio propina”. Si tienes trabajo, te están pagando porque les eres de utilidad en algún sentido. Recibes dinero por ayudar a otras personas. Has generado ingresos, aunque no les has dado importancia, tal vez porque fueron irregulares y de poca cuantía.

1.3         También has recibido ingresos sin contraprestación. Tus padres te daban dinero de pequeño. Puedes haber recibido ayudas generosas de tu familia y amigos cuando te encontrabas en dificultades. Puede haberte tocado una pequeña cantidad en los juegos de azar. Hay ciento de miles de formas por las que has estado recibiendo ingresos de manera casi constante desde que naciste. Empieza a darte cuenta de que, si has sido capaz de generar ingresos en el pasado, entonces ERES CAPAZ DE GENERAR INGRESOS ahora y en el futuro. Sustituye en tu cerebro las experiencias de carencia por esos otros recuerdos de prosperidad. Cada vez que pienses en escasez, rememora acto seguido con orgullo aquella ocasión en que ganaste dinero y lo bien que te sentiste.

§         Una vez que empieces a intercalar experiencias pasadas de abundancia entre las de escasez, el código fuente de tu programación (la raíz de tu mala planta) comienza a registrar fallos. Ya no está tan seguro de que siempre vayas a sufrir dificultades económicas en tu vida. Ha detectado excepciones. ¿Podría ser que pudieras generar dinero en lugar de andar siempre a la quinta pregunta? Continúa insertando más y más excepciones a la regla mental que limita tu riqueza.

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