El gran secreto de la biblia para convertirte en un líder de opinión

Toda la vida he tenido un problema con lo de ayudar.

Yo quiero ayudar a los que me rodean.

Pero no lo hacía bien.

Me encanta dar consejos de salud, porque tengo buena memoria y almaceno una cantidad ingente de posibles remedios (contra la tos, contra la fiebre, incluso contra los amores desgraciados… :-)). Me pasa como a Casandra, la princesa troyana: yo intento que me hagan caso, pero rara vez me escuchan. No es que acierte siempre, aunque alguna vez sí. Y me da rabia cuando no me escuchan y veo cómo se ponen peor (de salud sobre todo), cuando con un sencillo tratamiento natural podrían estar bien en poco tiempo.

karma
KARMA

Recientemente uno de mis familiares dejó de comer. Intenté que tomara un bebible que a mí me da muy buen resultado y no tiene efectos secundarios ni incompatibilidades: bebiéndolo antes de comer, en dos o tres días te vuelve el apetito. Se negó. Como estaba muy débil, atrapó una neumonía a las primeras de cambio. Fui al diccionario de Louise Hay, esa conocida autora de autoayuda norteamericana, y leí:

Neumonía: Desesperación. Cansancio de la
vida. Heridas emocionales a las que no se
permite curar.

(Hay múltiples páginas en Internet que reproducen el listado de dolencias y lo que significan a nivel emocional y psíquico según Louise Hay. Solo tienes que poner su nombre en Google y el de la enfermedad o zona del cuerpo que te preocupa y hallarás resultados que pueden serte útiles).

No siempre casan las dolencias con su traducción a nivel de sentimientos y emociones. Otras veces la definición es demasiado general. En este caso mi pariente encajaba perfectamente en la descripción de la neumonía. Era muy probable que se sintiera cansado de la vida. Con 75 años, había perdido la empresa a la que durante 20 años había dedicado todos sus esfuerzos, y recientemente había fallecido una sobrina a la que quería mucho. Meses antes también había muerto su hermano mayor, al que adoraba. Con cada golpe se volvía más y más apático. Dejó de comer. Tampoco su mujer ayudaba mucho. Ella es una persona bastante apagada y rutinaria, sin llegar a triste, y no incentiva mucho el interés por la vida, la verdad.

El caso es que ahí estaba yo, queriendo ayudar y siendo rechazada una vez más.

Y entonces vi un vídeo de autoayuda donde aprendí una gran verdad que quiero compartir hoy con vosotros.

En él se aconseja que estudiemos los comportamientos que queremos recibir de otros, pero que no estamos recibiendo, y comencemos por aplicarlos nosotros mismos a los demás. Ese es el gran truco para lograr que te traten como tú quieres: pruébalo.

Por ejemplo, si yo quiero que me escuchen, debo escuchar primero. (A veces me adelanto y no dejo hablar, en mi deseo de ser útil.)

Si deseo ser atendida, debo atender antes. (Yo soy la primera que se niega a seguir consejos que me dan, y los descarto como vienen; pero cuando otros me hacen lo mismo a mí, me irrito.)

Si quiero ayudar, debo ser capaz de dejarme ayudar también (muchas veces soy demasiado independiente).

Comparto este conocimiento con vosotros por si os puede servir. Creo que os será de utilidad:

  • En cualquier problema de comunicación con los demás.
  • En relaciones personales muy cercanas, donde encontráis alguna carencia y no sabéis como solucionarla.
  • Si surge algún problema con algún compañero, superior, o pareja, en el cual os consideráis una víctima.

karma2

EL PRINCIPIO SIGUE SIENDO EL MISMO DE SIEMPRE. He aquí la conocida cita de la Biblia:

MATEO 7:12 ¶ «Así que, todas las cosas que quisiereis que los hombres hicieren con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas.»

Es un principio moral, pero también resulta básico en el campo de la autoayuda y las relaciones personales.

He visto la luz y voy a empezar a ponerlo en práctica de inmediato. Ya os contaré si me convierto en la gran gurú para mi familia y amigos, como consecuencia.

¿Y tú? ¿Ya lo aplicas? ¿Te da buen resultado? ¿O nunca se te había ocurrido? Si es así, pruébalo con algo que te suelen hacer los demás (como ignorarte o hacerte de menos, por ejemplo) y que te cause rabia y frustración. Si empiezas por cambiar tú,  ellos también cambiarán como reacción. 

Nos encantaría que opinaras

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.