Los 5 hábitos fundamentales para empezar a sanar tus heridas y ser amable contigo mismo

Arrastramos tanto dolor de tantos momentos de nuestra vida.

Como cuando nuestros compañeros se burlaron de nuestra ropa aquel día en el colegio.

O cuando suspendiste aquel examen que te parecía tan importante mientras todos los demás pasaban.

O en aquella fiesta donde todos encontraron pareja menos tú.

O cuando tu grupo de amigos se fue sin ti de acampada.

O cuando tu padre te dijo que tú no valías para estudiar, porque no eras muy listo.

Tantas posibilidades. Tantas heridas mientras recorres tu camino.

Algunas de esas heridas se están abriendo ahora, otras se hallan medio cerradas, pero todavía supuran, especialmente si alguien hace un comentario aparentemente inocente pero que duele, mucho.

Como nuestro cuerpo con los años se va cubriendo de pequeñas cicatrices (aquel viaje donde te arañaste el brazo y quedó un levísimo rastro para siempre, la marca de nacimiento junto al tobillo…), igual nuestra alma va coleccionando llagas, pequeñas y, a veces, no tan pequeñas.

Es como si arrastráramos tras nosotros siempre una pesada saca que se ha ido llenando poco a poco de decepciones, cuando no obtuvimos lo que soñábamos; dolor, incomodidad, inseguridad y emociones torturadoras que nos recuerdan los traumas sufridos, o no empujan a mantener baja autoestima, o a preferir estar solos antes de que otros nos hieran, o a despedirnos de nuestras más caras ilusiones porque las creemos irrealizables.

Cuando duele demasiado nos refugiamos en la comida compulsiva, el exceso de alcohol, y otros hábitos que nos hacen daño pero que de una manera extraña nos consuelan. Frecuentamos compañías que no nos convienen o nos metemos en relaciones que nos humillan, porque creemos que no merecemos nada mejor.

TODO FORMA PARTE DE LO QUE SOMOS EN ESTE PRECISO MOMENTO, TANTO LO MALO COMO LO BUENO

El problema es que no podemos perdernos a nosotros mismos.

Porque la lucecita que se encendió en el momento en que naciste, sigue ahí. Puede que se haya cubierto de una pantalla opaca en el centro de tu ser, y tras muchos años apenas alumbre, pero se mantiene encendida. Es tu luz y es única, el mundo la necesita, porque no hay otra luz como ella.

DE FORMA QUE SOLO QUEDA UNA SOLUCIÓN:

Limpiar tu pantallita interior para que tu luz brille de nuevo con toda intensidad


1. Empieza por darte cuenta de lo genial que eres.
Si tan solo te fijas un poco, ¡encontrarás tantas cosas en ti mismo que admirar! Sin necesidad de cambiar nada, ya eres alguien que vale la pena por ti mismo.  Traes el equipo necesario para triunfar y ser feliz incorporado de fábrica desde que naciste. Tal vez convenga que hagas una lista lista día tras día de las cosas que te gustan de ti mismo. Aunque sean muy pequeñas, como que siempre te preocupas de abrirle la puerta al vecino si coincidís en la entrada.

2. Deja de hacer suposiciones desagradables sobre ti  mismo y sobre los demás. No te comas el coco imaginando que has metido la pata o que le has caído mal a tal o cual persona, o que te parece que todos te miran mal en el trabajo. NO merece la pena. Incluso si así fuera, como dijo una conocida escritora americana, ” es su mierda, no la tuya”. Procura rodearte de gente agradable y establecer una convivencia armoniosa, pero más allá, sigue con tu vida y si has de romper relaciones con alguien, porque te hace sentir mal o te molesta, no lo dudes. Si no puedes romper relaciones, procurar reducir el trato, y sigue con tu vida.  La forma más rápida de lograr librarte de indeseables es bendecirlos y dejarlos ir mentalmente, y no permitir que te afecten. La vida es demasiado corta para agobiarse por esas personas.

3. Sonríe mucho, critica poco, y si puedes hacer un favor a alguien, hazlo.  Sé amable con todos, incluido contigo mismo. Regálate con cosas que te apetezca, como un buen baño de espuma relajante porque has tenido un día muy pesado en la oficina. O echa un vistazo por la ventana y contempla el precioso cielo azul unos instantes cuando estés agobiado de trabajo. Es gratis. Echa una mano si alguien te lo pide y no te cuesta nada. Dar pequeñas cosas es la mejor medicina para el alma. La sonrisa es otra solución de emergencia para sentirnos mejor y hacer sentir mejor a los que nos rodean. No te fijes demasiado en los defectos ajenos, nadie es perfecto.

4. Haz al menos una cosa al día solo porque te apetezca.  Escucha tu vocecita interior y ella te guiará en los pequeños placeres de la vida que no puedes perderte, porque ellos constituyen lo mejor de la existencia. No hay remedio más instantáneo que una tarde de risas sanas con tus amigos, o de paseo por la naturaleza.

5. Te das permiso por fin para curar tus heridas. Y eso a lo mejor conlleva que te pases todo el fin de semana llorando, sin saber muy bien por qué. O que te despiertes de bajón y arrastres los pies todos  el día, mientras ves a izquierda y derecha cosas que criticar. Eres humano, recuerda. Y en una vida humana tiene que haber bajos, porque sino no podrías apreciar todo lo bueno. Siente el dolor mientras dura. Eso también pasará. Y el sol volverá a brillar. Recuerda asimismo que a veces la ira injustificada contra tu entorno, esa frustración permanente que a veces te asola, o el miedo a todo y todos, sirven para enmascarar otras emociones. Por ejemplo, la rabia contra una persona puede ocultar el dolor que te produjo en algún momento del pasado al no querer ser tu amiga. Y el miedo puede ser señal de tristeza por la pérdida de alguien querido. Solo deja que salga todo lo que tienes dentro, y poco a poco se te irán revelando múltiples matices de tu universo emocional. Con el tiempo aprenderás a apreciar todo el abanico de sensaciones que bullen en tu interior. Y la curación seguirá avanzando.

Nos encantaría que opinaras

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .