Deja de intentar ser feliz, y lo conseguirás

el

He aquí la gran paradoja de la vida: si intentas ser genial, serás de todo menos genial. Por lo mismo, si tratas con todas tus fuerzas de ser feliz, te puedo garantizar que nunca serás feliz.

Tal vez lo estemos intentando demasiado. 

Lo primero que tenemos que tener claro es que la felicidad no se puede lograr, como uno se compra una bolsa de pipas. Uno quiere una bolsa de pipas, se va al quiosco, y se las compra. Pero con la felicidad eso no pasa. Es un estado que te invade muy de vez en cuando. Eres feliz o no eres feliz. La mayor parte del tiempo no eres feliz, pero de repente vas caminando por la calle un domingo, hace sol y te proporciona un agradable calorcillo, tienes en perspectiva un día agradable y relajado. De pronto miras en tu interior y descubres con sorpresa que tu corazoncito, allá por la altura del pecho hacia el centro, es feliz.

Para que lo entiendas mejor, lo mismo pasa con otra emoción, solo que esta la usamos más: la ira con el prójimo.  Alguien hace algo que te molesta y te invade un cabreo… No es que hayas hecho ningún esfuerzo por enfadarte, sencillamente en ese momento la ira y tú sois uno, de la cabeza a los pies. Y luego ese estado pasa.

UN HOMBRE FELIZ NO SE PREGUNTA SI ES FELIZ O NO. ÉL SENCILLAMENTE LO ES, IGUAL QUE UN HOMBRE IRRITADO NO SE PREGUNTA SI ESTÁ IRRITADO

De forma que la felicidad NO ES UN OBJETIVO A ALCANZAR, SINO ALGO QUE NOS INVADE COMO CONSECUENCIA DE CIERTAS EXPERIENCIAS DE LA VIDA. No se puede comprar, no se puede vender (aunque algunos desaprensivos lo intentan). 

¿CÓMO PUEDES EXPERIMENTARLA?  NUNCA SE SABE CUANDO LA FELICIDAD VIENE O SE VA . DEJA DE INTENTAR SER FELIZ. TÚ A LO TUYO. ¿Y QUÉ ES LO TUYO? LO QUE PUEDES CONTROLAR

¿Y qué puedes controlar?

Muchas cosas. Pero todas ellas que sean tendentes a un objetivo global,y ese es encontrar un ritmo de vida que te satisfaga, no forzado.

Dentro del objetivo global del ritmo adecuado para ti se encuentran:

  • Lucha por desarrollar un trabajo que te satisfaga. Si aún no lo tienes, o encuentras alternativas a ese trabajo para pensar en dejarlo con el tiempo y empezar otro que se avenga mejor con tus gustos, o mejora el trabajo que ya tienes con pequeños detalles para que poco a poco vaya siendo más de un ‘hobby’ y menos de un trabajo. Muchas veces es cuestión de perspectiva e interés.
  • Busca convivir con gente que te agrade, a la que quieras y con la que te lleves bien.
  • Encuentra asimismo un entorno donde encajes, como una plantita que tiene que tener el suelo y el clima adecuado para desarrollarse.
  • Aficiones, amigos, hábitos… son otras tantas cosas que puedes elegir y adaptar a tu gusto, por tanto, controlables.

Al final el proceso para ser realmente tú mismo y tener una vida donde encajes es lo que importa, no el resultado, ni cuantas veces la gafes en tu intento. Puede que luchar por sacar adelante tu pequeño negocio te haga feliz, aunque avances a paso de tortuga, y los ingresos tarden en aumentar. Tu bebé no para de dar la tabarra toda la noche, pero lo quieres, y estás orgullosísimo de ver cómo crece sano y fuerte, que es lo importante. Y así sucesivamente. Las cosas buenas de la vida no dejarán de llegar, por muchos tropezones que tengas. Y entretanto la felicidad te llenará sin que se te des ni cuenta.

Disfruta del proceso, sin importar los resultados. Crea una lista kilométrica de todo lo que quieres hacer, y vete probando. Algunas cosas te irán bien, otras serán un desastre. ¿Y qué? Que te quiten ‘lo bailao’.  Aprende y disfruta. Pasa de todo un rato y luego apasiónate por una minucia que te encanta. Descubre cómo caerte y volverte a levantar, y saborea los pequeños placeres. Un rato te cabreas con alguien, al minuto siguientes besas a una monada. Pasa de tantas pequeñas cosas por las que ahora te agobias.

Porque como decía Frank Sinatra en una de sus canciones más famosas: “Así es la vida; a veces estás arriba, otras abajo, pero cuando me caigo y me doy de bruces contra el suelo, tengo siempre ese impulso de levantarme y volver a la carrera, porque no soporto rendirme”. Los americanos tienen una expresión famosa: “La mierda ocurre”.  Te encuentras con cretinos (y también con gente encantadora) a cada paso. Metes la pata al menos una vez cada hora. Te invade el pesimismo y te pasas la tarde echando en el sofá suspirando y viéndolo todo negro. No pasa nada: tómalo como lo harías con un catarro. Al día siguiente te parecerá todo un mal sueño, y encima te tocarán tres euros en la bonoloto. Vuelta a la carrera.

MIENTRAS PELEAS Y SUPERAS PROBLEMAS POR ADAPTAR TU VIDA A TU GUSTO, POCO A POCO IRÁS PASITO A PASITO HACIENDO AVANCES. 

Un buen día te despertarás y descubrirás con sorpresa que, al ir creando tu propia vida a la medida, aunque sigas en la lucha y los problemas sigan sucediéndose, cada vez esos problemas son más ajustados a ti, cada vez eres más capaz de superarlos.

Sigues pensando. Y resulta que descubres atónito que eres… ¿un poquito feliz?

No, más que eso. ¿Bastante feliz?

Más, más. Te lo estás pasando pipa con eso de rediseñar tu vida a tu medida.

¿CÚANDO LLEGÓ LA FELICIDAD A TU VIDA?

Pueesss…

Y DECIDES QUE NI LO SABES, NI TE IMPORTA. También te da igual que se vuelva a ir. Con lo bien que te lo estás pasando con tus líos personalizados. Tampoco es cuestión de si consigues hacerte rico, u otras posesiones materiales. Estas pueden venir como beneficio colateral, pero no es lo fundamental. Además, has fracasado varias veces, pero has aprendido que un fracaso es bien útil para descartar aquello que no te sirve.  De manera que has seguido empeñado y probando por otra vía. Que si este proyecto, que si la familia, que si he probado lo de correr por las tardes y me encanta…

TÚ A LO TUYO.

¡Felicidades, así como quien no quiere la cosa has descubierto el secreto de la felicidad!

NO ES QUE LA FELICIDAD ESTÉ DENTRO DE TI, SINO QUE TE HA INVADIDO CUANDO HAS DESARROLLADO TU VIDA PARA QUE ENCAJE CONTIGO (Y NO AL REVÉS)

El proceso continuará hasta el día de nuestra muerte, porque siempre surgirán cosas interesante en nuestra ruta vital que nos interesen o que nos diviertan, o que nos apetezca probar. La vida, como bien dijo alguien, es como un gigantesco parque de atracciones. Unos eligen la noria, a otros les gustan las emociones fuertes y van directos a la montaña rusa, los más románticos dan vueltas y vueltas en el túnel del amor. Y los hay que prefieren el castillo del terror, y aguantan susto tras susto. No importa lo que elijas, siempre que vaya contigo. Puedes probar y descartar, o probar y comprobar que te encanta, y profundizar en ello. Es tu vida: puedes diseñarla más y más a tu manera.

AL HACERLO, SERÁ LA FELICIDAD LA QUE NO QUIERA SEPARARSE DE TI.

Anuncios

Nos encantaría que opinaras

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.